martes, 26 de julio de 2011

Fútbol Argentino. "Fútbol para todos"...

Tengo la certeza de que el fútbol es algo muy parecido a la vida misma.  Dentro de la cancha y fuera del verde césped, mirando el proceder de jugadores, periodistas, hinchas, policías, jueces, políticos, barras, y dirigentes, entre otras muchas cosas nos encontramos con heroicidad, violencia, camaradería, atropellos, júbilo, injusticias, amor, egoísmo, trabajo, desprecios, sabotajes, agitación, negociados, vergüenza... Por supuesto, en cada asociación de fútbol, este deporte se verá inmerso en las características especiales del pueblo al que representa, pero irremediablemente, insisto, será algo muy parecido a la vida misma.
Dicho esto y yendo concretamente a la Asociación del Fútbol Argentino, quiero detenerme en tres palabras utilizadas en el primer párrafo de esta nota, que tienen estrecha relación con nuestra benemérita AFA: dirigentes, políticos, y vergüenza.
Siempre sostuve que esta asociación debió llamarse “Asociación Argentina de Fútbol”, y no “del Fútbol Argentino”, pues no era el nuestro un fútbol especial y distinto al del resto del mundo, pero hoy veo amargamente que estaba en un grandísimo error, pues nuestro fútbol sí es diferente a los demás, y lo es porque no hay en él la más mínima seguridad jurídica, imbuido de todos los males de la sociedad a la que representa.
Digo esto porque hace más de dos décadas, en oportunidad en que uno de los grandes del fútbol argentino, el Club Atlético San Lorenzo de Almagro, hiciera los méritos necesarios para descender de categoría, la AFA rápidamente invento lo que se dio en llamar “promedio para el descenso”, con el exclusivo propósito de evitar que otro club grande, en aquel caso River Plate -ya favorecido por la tristemente célebre junta militar, cuando le reconstruyó el estadio para el mundial 1978- cayera a la categoría inferior. Lamentablemente para los intereses de la AFA, el “infalible” promedio salvó a River Plate pero condenó a Racing, el segundo grande que bajó a la primera B.
El famoso promedio de los descenso fue a todas luces injusto, máxime con los equipos recién ascendidos, y en consecuencia resultó cuestionado por jugadores, periodistas, hinchas, policías, jueces, políticos, barras, y dirigentes, sin embargo, perduró por muchos años hasta que la diosa fortuna hizo que River Plate fuera la víctima de aquello que años antes había sido inventado para salvarlo. Así pues, su flaco promedio lo lanzó por un tobogán que irremediablemente lo condujo a la segunda división. ¿Justicia?...
Ahora, con River Plate en la B Nacional, los mismos hombres que inventaron el injusto promedio para los descensos, deciden reorganizar los campeonatos del fútbol argentino, aboliendo los promedios y decretando que el año próximo se fusionarán la B Nacional y al primera división, con el ascenso por decreto de 16 equipos de la segunda categoría, beneficiando por tercera vez a River Plate, y quieran o no reconocerlo los mentores de este cambio, ese y otro más es el propósito de la reorganización del fútbol argentino. Algunos sostienen creyendo que la gente no piensa, que se tomó esta medida para salvar a otros equipos importantes, hoy con bajo promedio, pero si esa hubiera sido la intención, con eliminar los promedios a partir del próximo campeonato hubiera sido suficiente, de manera que ese argumento es sólo una falacia. La finalidad (acompañada por otra) es devolver a River Plate a la primera A, y al “fútbol para todos”, del que sacan provecho los políticos, se perjudique quien se perjudique, sea justo o no lo sea.
La conclusión de todo este circo me lleva a las tres palabras que mencioné antes: dirigentes (los de la AFA), políticos (los que gobiernan el país), y vergüenza (la de todo el resto). ¿Por qué?... por lo siguiente:
1-El famoso “fútbol para todos”, que debería llamarse “fútbol que pagamos todos”, le costaba antes a los flacos bolsillos de los argentinos, algo así como 600 millones de pesos, ahora pasará según los cálculos preliminares a costar 1.500 millones, y el negocio que esto representa es "la otra" finalidad de la que antes hablaba.
2-A pocos días del cierre de libro de pases, hubo instituciones -entre ellas el River Plate en bancarrota- que gastaron fortunas para reforzar sus equipos, inútilmente a la luz del cambio que se avecina, pues no habrá descensos en la primera A, y ascenderán en malón sin mérito deportivo algunos 16 equipos de la B Nacional -entre ellos River Plate.
3-Hubo jugadores profesionales que sacrificaron dinero y rescindieron importantes contratos para regresar a River Plate, con el único propósito, inútil ahora, de ayudarlo a volver al círculo privilegiado del fútbol argentino. El equipo de Nuñez ascenderá “por decreto”.
4-El fútbol argentino ha dejado de ser un deporte, para transformarse en un nido de delincuentes ávidos de continuar utilizándolo para llenar sus bolsillos, y hacer populismo barato, demagogia barata, y política barata. Aunque... vuelvo a equivocarme, como cuando pensé que el nombre de la AFA estaba mal puesto. Los políticos y dirigentes usan al fútbol para hacer populismo caro, demagogia cara, y política cara. Cara para todos aquellos que alguna vez pensamos que el fútbol argentino era otra cosa.
¡Sí, sí! está muy bien puesto el nombre de la institución que tan bien representa a nuestra sociedad: Asociación de Fútbol Argentino...

3 comentarios:

Adela Inés Alonso dijo...

Me gustó como hacés el enfoque desde el lenguaje que connota a la AFA, para luego adentrarte en toda la cuestión que analizás al detalle. Es repulsivo lo que sucede, definitivamente repulsivo. Pero ¿sabés qué es lo más angustiante por calificarlo de algún modo? Que no sorprenda. Cuando se llega el momento en el que se pierde el efecto sorpresa, significa ni más ni menos, que en definitiva, estamos tan acostumbrados a las malas costumbres transformadas en malos actos, que se produce en lo social cualquiera sea el ámbito, la no reacción a lo que no se debe. Y digo a lo que no se debe desde las dirigencias, se trate de lo que se trate. De a poquito nos vamos dejando socavar. Y si se reacciona en forma proporcional al daño que estos cosos ocasionan en los distintos ámbitos que “dirigen”, se calificará a quien se atreva a reaccionar de subversivos, o, si son muy suaves, de ácratas, mientras ellos continúan desarrollando el show en su propio provecho. Quizá de a poco, con la juventud gánica y de principios, que hay mucha, aunque de ella no se hable, (siempre vende más la M) se les pueda ir dando lecciones. Acaso, por qué no… Si en algunos ámbitos le están diciendo NOOOOOOOOO a la SOBERBIA MONÁRQUICA ABSOLUTISTA, quizá es un síntoma, que se irá extendiendo de a poquito en otras esferas.
Cariños,
Adela

Nuria dijo...

Chicos, parece que esto, queda en suspenso.
Un mínimo soplo de esperanza.
Lo de soplo de esperanza, lo digo en todo sentido.

Besos,
Ali :)

Iris Leda dijo...

Excelente reflexión Daniel, cuando lo escuché no lo podía creer. ¡A dónde hemos llegado!... Estoy en un total acuerdo con vos y no te cuento la amargura de mi marido. Su club: River Plate.


Un bf.

Iris.