domingo, 28 de agosto de 2011

OTRO TIEMPO, OTRA VIDA. - C/Daniel


Tarde lluviosa que anima los recuerdos de un tiempo pasado. Malena toma en sus brazos la muñeca de trapo. Paliativo inmediato de la frustración causada por la necesidad del hijo que no llegará a cumplir. Hoy sus años lo impiden. Enciende la estufa a velas que rápido calienta el ambiente. Sin embargo persiste el frío de la soledad. El sifonazo de una triste melodía con sabor a tango se escucha en la vieja radio que aún no la abandona. “Malena canta el tango, como ninguna…” Una sonrisa ilumina por un instante su rostro, sabe que no es la misma de la canción, pero juega a serlo. Le hace bien. Por un momento se siente nombrada. No está sola. “… y en cada verso pone su corazón, corazón, corazón,…” Recuerda el disco rayado, su padre y la bebida, la bebida y su padre. Su madre lavando ropa a mano en la vieja tabla de madera indestructible. Ropa de gente extraña que pagaba por el servicio y con eso comía, siempre que no le faltara kerosene a la cocina que les dejaba el estómago satisfecho, pero aburrido de guisos y fideos escasos. Abandonó a sus padres para casarse. Recuerda que la familia de su madre juntó plata para el regalo. Así pudo tener un televisor en blanco y negro y una heladera a hielo color marfil. Nunca pudo desprenderse de estos pobres bienes materiales. Era todo lo que le quedaba del amor de su vida, Juan su único amor. Un Juan que la abandonó sin querer a los seis meses de casados. Un imprevisto. Su muerte.
A Malena la entristecen los recuerdos pero la acompañan. Abre la ventana, respira hondo, el sol se proyecta en un barrilete imaginario que la lleva a volar, tal vez buscando nuevos sueños o los que aún no llegó a cumplir, en esta otra vida que comienza hoy.

4 comentarios:

Daniel Angel Ríos dijo...

Un cuento triste lleno de imágenes que describe la vida de Malena, y lo que ha sufrido su corazón, como repite quizás sabiéndolo el disco rayado. De todas formas el "barrilete" del sol le deja a la protagoniosta su luz de esperanza, y la tristeza se borra.
Me encantó.
Felicitaciones.

Jorge U Malpeli dijo...

Estimadisima Iris: me gusto tu relato.¡Tan simple!¡Y tan cierto! como si no te hubiera dado trabajo escribir con la consigna de Daniel. Gracias por dejarnos compartir con vos. Un beso patagónico JorgeU

Nuria dijo...

Iris,realmente¡tan bonito! Lleno de emociones que tocan lo más profundo y muy bien construido.

Cariños,
Alicia.

Adela Inés Alonso dijo...

El mundo de los recuerdos de la protagonista, que laten entre colores y aromas del pasado, y, hermoso Iris, ese abrir de la ventana, siempre esperanzador, como lo es cada día.

Un beso grandote.

Adela