martes, 9 de agosto de 2011

LLEGO LA CIVILIZACION -

Recordando la película “Bienvenido Mr Marshall.” Luis García Berlanga España 1952.


¿La Civilización? ¿Qué es eso? -preguntó el abuelo Cuervo (Corvus vorax).
-No sé -contestó el más joven -debe ser una Gran Señora; yo sólo escuché una conversación entre el Petrel Gigante (Macronectes giganteus) y el Albatros Ojeroso (Diomedea melanophrys): decían que Civilización llegará muy pronto y que traerá progreso y bienestar para todos.
¡Tendremos nuevos amigos! -se alegró la buena Calandria (Melanocorypha calandra) e inmediatamente se puso a ensayar un canto nuevo.
-Creo que lo primero es formar una comisión -dijo la Urraca (Cynacorax chryssops) y agregó; -tendremos mejores nidos ...y yo dejaré de robar.
-Si, si, asintió el abuelo Cuervo Si le damos una buena bienvenida de amigos, seguramente obtendremos mayores beneficios en el futuro...-Todos debemos colaborar, pensemos, pensemos y pensemos -concluyó.
-Yo creo -dijo seriamente el Cóndor (Sacorhamphus gryphus) que observaba desde el peñón de arriba -que podíamos preparar para ese día una gran “mesa-piedra servida fría” con bebidas locales ¿Verdad?. Yo puedo colaborar con algunos corderos ...y también invito al Águila (Buteo buteo) que está de visita, a que se sume a este gran evento con algunos conejos, vizcachas, y cuises.
-Podemos utilizar la gran piedra de las asambleas. Nosotros traeremos el postre; huevos de gallinas, perdices, y codornices, que no tienen colesterol. -dijo el joven cuervo que había traído la noticia y agregó –no creo que las Gaviotas (Larus dominicanus) puedan traer algún pescado; esas se atragantan con tal de no compartir.
¿Y las Gaviotas Capucha Café? ( Larus maculipennis) -preguntó el cóndor.
-¡Esas menos, se comen todo! Mejor ni invitarlas...hasta pueden traer mala suerte -contestó el cuervo.
La Paloma ( Columbapalumbus) no dijo nada; como siempre, estaba en pose esperando que algún pintor famoso la dibujara con un simple trazo de carbón.
Por la tarde llegó hasta el cerro un Chorlito Blanco (Calidris alba) -Traigo buenas noticias -contó. -me avisó la Orca ( Orcinus orca), no se como se habrá enterado, que arrimará hasta la costa unos cuantos pulpos grandes; la Ballena Franca (Eubalaena australis) llevará algunos calamares y calamaretes y el Delfín Oscuro (Lagenorhinchus obscurus): langostinos y camarones. Lo único que debemos hacer es ir a buscarlos. ¡Ah! Y los Loros barranqueros avisaron que no podrán estar presentes; por unos días estarán en la cosecha.
-Yo propongo -expresó levantando un ala el Cormorán de las Rocas (Phalacrocórax magellanicus) -que comisionemos para esa tarea a mi primo; el Pingüino de Magallanes (Spheniscus magellanicus).
-Aprobado -dijo el abuelo cuervo
-Lo haré yo -intervino el Pingüino Rey -que tengo más fuerza..
-Esta bien...que sean los dos -cerró el cuervo. Y que los Patos Reales (Anasplatyhryncha) y las Gallaretas ( Fulica leucoptera) custodien el lugar.

Inmediatamente las aves se pusieron a asear el cerro que habitaban desde hacía cientos de años. Sacaron plumas, excrementos, pajas, hierbas secas y hasta quitaron nidos abandonados. Cuando amaneció el cerro apareció con todos sus colores; verde y blanco, azul y gris. ¡Estaba hermoso!
Mientras tanto otras aves preparaban la comida fría.

A eso de la media mañana varios Ostreros Negros (Haematopus ater) pasaron volando y con su voz, que sabemos muy aguda, decían ¡Ya viene, ya viene! ¡Llega la Civilización! ¡Llega la Civilización!
Los Teros (Himantopus melanorus) levantaron vuelo, acostumbrados a avisar cuando hay cartas, anunciaron a los visitantes.
Entonces el cuervo mayor se paró en puntas de patas y alcanzó a divisar a varios hombres que caminaban hacia el cerro.
El disparo de escopeta sonó fuerte y seco, se escuchó el silbido de las municiones recorriendo el aire y su eco transitó el valle, cruzó el arroyo y se detuvo en los esteros del bajo.
Algunas plumas del abuelo cuervo volaron y hamacándose lentamente se posaron en el suelo.
Caído sobre la roca y con su cuello sangrando alcanzó a abrir su pico corvo para decir -¡Huyan... huyan todos! ¡Llegó la Civilización! ¡Llegó la Civilización!.

Al atardecer de ese día, miles y miles de aves cubrieron el cielo, delfines, orcas y ballenas abandonaron las costas. Los loros abandonaron la cosecha.
El mar y los cerros quedaron en silencio.
Seguramente más al Sur, en la Patagonia, la Civilización, tardaría en llegar algunos cientos de años mas.

5 comentarios:

Daniel Angel Ríos dijo...

Excelente. Entretenido y para reflexionar. Quizás alguna vez el hombre cambie en el diccionario el significado de la palabra civilización. Hoy dice: Estadio cultural propio de las sociedades humanas más avanzadas por el nivel de su ciencia, artes, ideas y costumbres.

Osvaldo dijo...

Muchos crímenes se han cometido en nombre de la civilización. Muy bueno

Adela Inés Alonso dijo...

Huyan, huyan, y parece que ya no hay hacia dónde... Humanos cultivándonos, aprendimos a matar y a destruir para "construir" ¿qué?Me pregunto cuándo y si alguna vez, seremos también capaces de desaprender lo aprendido.

Muy bueno Jorge. Tristemente muy bueno.

Iris Leda dijo...

Palabra significativa si las hay...
Excelente Jorge, te lo digo en nombre de la Civilización animal.

Un bf.
Iris.

Nuria dijo...

"Algunas plumas del abuelo cuervo volaron y hamacándose lentamente se posaron en el suelo.
Caído sobre la roca y con su cuello sangrando alcanzó a abrir su pico corvo para decir -¡Huyan... huyan todos! ¡Llegó la Civilización! ¡Llegó la Civilización!."

¡Qué impresionante! Qué costo lleva muchas veces el avance de la "civilización"
Copié ese tramo de tu relato, porque me pareció un símbolo.
El grito de muchos de nosotros ante el avance de: la prepotencia, la falta de humildad, la violencia, la indiferencia para con nuestro prójimo, la falta de solidaridad. La lista es más larga, y tu relato...
¡Muy bueno!

Cariños,
Alicia.