lunes, 8 de agosto de 2011

A QUIEN CORRESPONDA


Puede ser generoso lector, que la narración que usted ha de tener la benevolencia de tolerar, le parezca inverosímil.
Los que no me han leído son acreedores a mi más cordial indiferencia ya que jamás llegarán a la belleza de la verdad, ni alcanzarán la gloria de mis cínicas mentiras.
¿Se acuerda de cómo mentía Sócrates? Avergonzado, se cubría la cabeza para poder mentir a sus anchas sin que lo viera el daimon familiar.
Pues yo no me cubro ni temo a mi familia.
Mi trabajo consistirá en mentir tan bien que lo dicho, sazonado con necesarias y precisas verdades, parezca cierto. Convendrá usted conmigo en que no es fácil lograr lo que me propongo, máxime si para mí infortunio, es usted inteligente.
Le diré ahora que si se atreve a decir que lo que narro es mentira, se obligará a demostrarlo y saber tanto como yo. Además deberá echar mano de otra u otras mentiras, con lo que convertirá mi presunto embuste en una verdad. Y como la negación de una negación constituye una afirmación…Habiéndolo advertido, comenzaré mi cuento.
En un tiempo lejano habité un mundo lleno de gigantes y conviví con ellos hasta que una noche…

5 comentarios:

Daniel Angel Ríos dijo...

Mientame lo mejor que pueda hacerlo, señora escritora, que yo he de creer todas y cada una de sus mentiras. Será esa la única forma de vivir un mundo de ilusión, en donde pueda creer ciegamente como creía cuando niño, ignorante de que la mentira existía.
Miéntame, se lo ruego... Miéntame.

Iris Leda dijo...

Haremos el esfuerzo Daniel.

Un bf.

Iris.

Adela Inés Alonso dijo...

¡Qué tema Iris!
La verdad y la mentira con Sócrates y sus disertaciones, la afirmaciones, las dudas y , de vez en cuando siempre, el lenguaje que tanto seduce y entonces de vez en cuando, tanto nos engaña.

Un beso

Adela

Osvaldo dijo...

Ud. parece haber salido de alguna mitología y tener poderes especiales. Yo por las dudas le digo que le creo todo.

Nuria dijo...

Irita, ¡excelente!
Miente, miente, miente, que algo quedará. Se miente mucho. Algunas son mentirillas blancas; otras: enceguecen, omnubilan, desgastan y en algunos casos se llevan vidas.

Besos,
Alicia.