A quien corresponda:
Estamos en el país del 70-30. No... No estoy hablando del plan de ahorro de cierta empresa automotor, donde para sacar un auto 0 kilómetro, el 70% del valor del vehículo lo financian entre todos los suscriptores del plan, y el 30% restante lo paga al contado cada uno de ellos cuando retira el auto. Estoy hablando de Argentina, donde se vive en un mundo de 70-30, y las elecciones primarias del 14 de agosto de 2011, así lo demostraron. Los votantes de Cristina Fernández, Eduardo Duhalde y Alberto Rodríguez Saá, componen sumados el 70% del electorado, mientras el resto se reparte el 30%. En otras palabras, esto significa que el pueblo argentino es peronista en un 70%, y el resto “contrera”, como dicen los propios peronistas, sin importar que el grupo minoritario de la sociedad se divida a la vez en dos o tres, podría decirse, subgrupos.
A partir de allí, y dejando la economía de lado, pues las decisiones gubernamentales en este sentido cambian según cambian las circunstancias mundiales, y todos los partidos políticos se ajustan a ellas casi de la misma forma, a partir de allí, decía, Argentina tiene su propio “estilo de vida”, que se ve reflejado en lo que sucede día a día en las calles, y me refiero concretamente a las posibilidades de circular libremente o no; y a la seguridad o inseguridad de los ciudadanos frente a los delitos comunes; y a la posibilidad o no de acceder a un buen sistema educativo estatal; y a la buena o mala prestación que se obtiene del sistema de salud pública; y al trato igualitario que los ciudadanos reciben o no de parte de la justicia; y a la buena o mala información que le llega al pueblo respecto a los índices que arroja la economía; y al respeto o no que cada quien guarda en relación a los derechos de los demás; y al cuidado o descuido que la gente hace de la cosa pública; y a si existe o no existe un clientelismo político que beneficia a algunos y perjudica a otros; y a los efectos que la corrupción o la probidad causan en el ciudadano común.
Por supuesto, en Argentina también hay un estilo de vida al que podríamos llamar, “de puertas adentro”, y me refiero a lo que sucede en la política a espaldas del pueblo, pero este no es el tema que hoy toca mi carta a quien corresponda, sólo hablo del “estilo de vida” que se refleja en las calles, el estilo de vida del 70-30, según el resultado de las elecciones primarias del 14 de agosto de 2011.
Como se ha de notar, en esta carta a quien corresponda no he emitido opinión alguna respecto a lo que pasa en las calles, pues siempre dije, “ocurra o no”, “buena o mala”, “reciba o no”, y cosas del estilo, siendo pues la siguiente mi única conclusión: hay un 70% de la gente que está conforme con el “estilo de vida” del que goza. Recordando entonces el plan de ahorro al que me referí al comienzo, será así, me pregunto, ¿porque un 70% de la población aprovecha la financiación, y un 30% paga al cotado?...
¡No, no!... no se tome en serio la comparación, que fue una asociación de ideas y no otra cosa. Lo que sí resulta cierto es que hay un 70% de los ciudadanos de Argentina que están de acuerdo y votan nuestro actual “estilo de vida”, mientras que un 30% despotrica al respecto, situación esta que no tiene nada de particular, pues es natural que cualquiera sea el estilo, haya frente a él sostenedores y opositores.
Lo que sí es extraño, es que llegado el momento de quejarse, misteriosamente esos porcentajes parecen invertirse, cosas, supongo, de nuestro “estilo de vida”...
¿Que a qué grupo pertenezco yo?, eso no importa ni develarlo es la finalidad de esta carta, que sólo pretende resaltar los porcentajes que arrojaron las elecciones primarias del 14 de agosto de 2011, porcentajes que a todos parecen decirnos: ¡a cerrar la boca, señores!, unos y otros, cualquiera que fuera el motivo, sea hoy o más adelante, pues le pese a quien le pese, lo reflejado en las urnas y en consecuencia lo que pasa en las calles, se corresponde con nuestro ya histórico “estilo de vida”: 70-30...
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5 comentarios:
En parte fue una sorpresa para mí. Y hablo de cifras porque no, no esperaba ese resultado de esto que se ha dado en llamar la primaria, que a todas luces pareciera se replicará en la secundaria… por decirlo de algún modo colorido para no empañar del todo el día que se presenta nubladito. Y ya sabemos lo que es la escuela en sus distintas etapas. Bueno, vivimos en democracia, y la mayoría manda. Y esa mayoría será la que con su forma de elegir, garantizará al íspa, cuatro años más de lo mismo. Un lo mismo, acaso un poco más acentuado en tanto la mitad de los ciudadanos compatriotas y convecinos han convalidado. Así que…
¿Calladitos? No.
Quienes somos minoría ¿estamos equivocados? No. Simplemente pensamos de un modo diferente, ergo, deseamos un país diferente al que se nos propone y al que más de la mitad de la población ha convalidado. Un estilo de gobierno que se identifique con la idea de república, no sólo en la forma sino también en el fondo.
Que el íspa es peronista en sus diversas formas pareciera, no deja de resultar un estigma con el que habremos de convivir. Sí, así será mientras para la gran mayoría resulten aguas en las que por lo que fuera les place navegar… La pregunta es ¿a qué puerto nos llevan?
¿Soleado, calmo y próspero debido al trabajo? O quizá borrascoso,y a la deriva donde no pueda amarrarse nunca por lo inviable del curso de las aguas por quien timonea?
Los sorprendidos somos varios. Y no la tengo tan clara como vos Daniel. No entiendo. No me conformo con el estilo de vida de la mayoría, aunque no me queda mas remedio que aceptarlo.
El caso Adeli es que pasamos la primaria, pasaremos la secundaria y viene a cuento la pregunta ¿Y la Facultad para cuando?... El título está cada vez más lejos.
Buena reflexión Daniel.
Un bf.
Iris.
Adela, yo sí esperaba este resultado. El contexto mundial, está cambiando. Será distinto gobernar este país los meses próximos. Sí, distinto que como lo fue hasta ahora.
Algunos votaron por convicción, la mayoría con el bolsillo. El voto cuota. Los subisidos, el boleto del subte a $1,10, etc.
¡Viva la libertad que respeto! Que cada cual vote por quien sea de su preferencia. Yo he perdido.
Interesante texto.
Besos a todos,
Alicia.
Hola Daniel, fijate cuando puedas que no aparece la etiqueta de Osvaldo.
Recién me fijé suponiendo que quizá no él no había etiquetado, pero por ejemplo su cuento Fugacidad sí está etiquetado.
Un beso,
Adela
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