viernes, 20 de enero de 2012

AQUELLO QUE NO VEMOS...

Lo esencial es invisible a los ojos nos dijo Saint Exupery mediante su personaje principal en su libro “El Principito”. Sin embargo entre los tiempos y las emociones que hoy vivimos queda tan poco tiempo para ocuparnos de ver todo aquello que nos es invisible ante la mirada. La apariencia pasó a ser el único objetivo a seguir, debemos ser jóvenes eternos, exitosos crónicos, amigos del que algo nos da… Lo del principito fue una hermosa frase, sólo eso dirían los practicantes de tanta modernidad…
Fue así que esa tarde de otoño donde las hojas amarillas todo lo cubren, la encontró caminando con ese hombre que la llevada de su cintura tomada, y charlando de los encuentros fortuitos de las almas desoladas. Sin dudas sus profesiones eran opuestas pero la literatura y la sensibilidad de ambos los había conectado como sólo unos seres afortunados pueden conectar, porque han sido elegidos antes de que la razón impere, y mucho antes de que esas miradas se crucen siquiera… El calor del uno anida en el otro, y el vacio casi ni se nota cuando el otro parte porque ese calor ha entrado en lo profundo del alma cubriéndola del sabor de la presencia más allá de lo corpóreo…Por qué había elegido a ese hombre y no otro, se preguntaba, esa tarde que lo conoció con la excusa de debatir ideas, por qué su mirada le resultaba tan familiar si era la primera oportunidad en que lo veía, por qué su necesidad de escucharlo y seguir a su lado se le hacía necesario… Y allí supo que todo lo que veía no alcanzaba para darle las respuestas necesarias a su inteligencia lógica, pues su inteligencia emocional se la respondería cuando al pasar del tiempo se le sumara el primer beso en donde ella ya lo sintió suyo.
Supo desde entonces que no hay respuestas para lo que no vemos, pues el sentir a veces supera cualquier otro sentido, y la razón no puede dar más respuestas que la simple visión de lo que encuentra a sus pies, sin embargo si ahondamos en el alma, en el corazón, en la piel, ella nos dará la más simple de las respuestas, el enamorado siempre ve más allá de lo que sus ojos ven…

jueves, 5 de enero de 2012

Veamos...

A ver si alguien tiene ganas de jugar  este juego en algún momento de este año…
Si tienen ganas para cuando sea,  ya les digo que  el juego consta de dos etapas, a saber.
En la primera etapa hay que hacer  una lista  dividida en dos partes. 
En la primera: Detallarás lo que más te gusta o te satisface—En la  segunda  lo que más te disgusta /aborrecés.   La lista ha de incluir los siguientes ítems. (Específicos, si algo resulta indiferente o no se sabe,  inventar)
1)  Color
2)  Sabor
3)  Aroma
4)  Textura
5)  Paisaje
6)  Día de la semana
7)  Bebida
8)  Comida
9)  Parte del cuerpo
10)             Tipo de mirada
11)             Gesto
12)             Animal
13)             Planta
14)             Flor
15)             Insecto
16)             Estación del año
17)             Nombre de hombre
18)             Nombre de mujer
19)             Signo zodiacal
20)             Novela/cuento/poema
21)             Canción
22)             Sentimiento
23)             Sensación
24)             Emoción
25)             Normativa/reglamento/ley/
26)             Actividad
27)             Noticia
28)             Prenda de vestir
29)             Medio de transporte
30)             Lugar para vivir
31)             Sueño
32)             Rasgo del carácter
33)             Momento del día (24 horas)
34)             Situación vivida
35)             Etapa de la vida
36)             Deporte
37)             Vicio
38)             Palabra
39)             Filósofo/escritor
40)             Idea propia
41)             Frase (significado)
42)             País
43)             Ciudad
44)             Deseo
45)             Recuerdo
46)             Instinto
47)             Estado civil
48)             Mueble de la casa
49)             Apellido
50)             Ideología política

En la segunda etapa, ta tan ta tannnnnnnnnnn…. La idea es hacer un texto literario  del cual  surja  en toda su extensión, un/a  protagonista  a quien, sin duda alguna,  le encanta lo que según  el listado, ustedes aborrecen.  
Cariños,
Adela

DERIVACIÓN

Sí, resignada es la palabra justa. Así me sentía esa mañana de noviembre, con esa clase de frustración por no poder modificar y por tener que aceptar a regañadientes después de reconocer que no había chance alguna de evitarlo. Sumisa ante la normativa que me imponía el requisito, tomé el coraje necesario y me dirigí a Sanidad de fronteras para que allí se me aplicara la vacuna, sencillamente porque si no entregaba el certificado de vacunación en el consulado, no me otorgarían la visa, y sin visa, no era factible el viaje programado. Evalué el consabido y notable esquema de costo beneficio, y pensando en el beneficio del viaje, asumí el costo de hacer lo debido.
No, no fue doloroso ni fue grato. Lo que sí me resultó gratísimamente grato ni bien entré a la sala, estaba de pie detrás del escritorio de admisión a los “vacunandos” dentro de los cuales yo me encontraba autoidentificándome en mis pensamientos como un conejillo más. Lo miré atónita. Es que hacía muchísimo tiempo que no tenía la oportunidad de ver a un hombre con cara de feliz. Exultante. Eran risueños sus ojos negros repletos de paz y su sonrisa nacarada. Eran sus cejas, arcos espesos de triunfo. Era su voz varonil y serena. Era él o la bata verde en él, que expandían confianza en los presentes que allí estábamos sentados en el banco largo de madera, esperando a que nos asignaran por orden de llegada alguna de las seis salitas que permanecían a puertas cerradas.
Detrás de cada puerta cerrada, de las que deben franquearse por algo o para algo inevitable, hay siempre un enigma que pulsa. Consientes del enigma, se desata ineludiblemente cierto temor a lo desconocido, temor que aumenta a medida que transcurren los segundos y las puertas continúan cerradas, abriendo paso a la imaginación. Agujas, ampollas, líquidos, alguien de anteojos pequeños con guardapolvo blanco listo para arremeter, mi brazo flaquito y tembloroso entregándose a la aguja experimental, el líquido pasando interminablemente a través de la aguja, la mirada del vacunador y el algodón en su mano con una cinta blanca…
Cuando escuché que una voz ronca se asomaba detrás de un lugar incierto “número cincuenta y ocho, pase por la sala dos”, mis piernas no tenían ánimo de obedecer, mi parte izquierda me decía no vayas, mi parte derecha me decía no seas cobarde, mujer grande. Yo me decía el corazón tiene razón, no debo ir. No es necesario hacer ese viaje, ni ningún otro. Además, el avión puede caerse y puuuuun, hasta la próxima vida que no habrá.
Cuando escuché la voz varonil y serena, miré y me encontré con esos ojos chispeantes azabaches interrogativos y sonrientes, observándome, diciendo “cincuenta y ocho, es su turno”, mis piernas obedecieron y di los catorce pasos hasta la sala dos que abrió su puerta. Ya dentro intuí que no había escapatoria. Nadie a quien decirle buenos días. Un fichero sobre el escritorio. Un certificado de cartulina amarilla para que constatara mis datos con mi lugar de destino, y la fecha. Validez por diez años. Diez años pensé… Y apareció él, con esa bata verde, con esos ojos, transfiriendo la seguridad necesaria y haciendo desvanecer los temores fundados tan bien arraigados en mi corazón.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Saludos para estas fiestas...

Amigos del blog, pasen una buena noche en nochebuena, festejen la vida en navidad, y en año nuevo empiecen de nuevo. Que tengan un 2012 de ventura y aun buenaventura; de superación y súper acción; de fuerza sin esfuerzo; de buen humor y buen amor; de vitalidad y vital edad; de paz por demás; de felicidad con facilidad; y de dinero a montones... que amontonen.
Y un año más, claro está, en el que estén conmigo y esté yo con ustedes.
¡Felicidades!

Daniel

lunes, 19 de diciembre de 2011

Nueva etiqueta

Novedad: Ahora los cuentos compartidos tienen su propia etiqueta, en el encabezado del blog.
En cuanto a La Raquel, también se incluye en la etiqueta Aldea Clara (historias), por tratarse de un cuento que se desarrolla en ese pueblo.

domingo, 18 de diciembre de 2011

EL OTRO

No sé si existe algo más insólito que la mente humana, y quizá no lo sé, porque todavía no deja de asombrarme la capacidad inasible que nos habita de relacionar. Pensada, creo, atinamos a elucidar argumentaciones vinculantes a través de los porque fundados, que tejen un entramado vasto pero que al fin, se limita a nuestro pequeñísimo mundo propio, contenido en aquello que imaginamos, decimos, percibimos, vemos, sentimos, somos y vivimos y que, por más que lo consideremos el todo, ese todo nuestro resulta ser una mínimísima exteriorización de la vida de la que somos parte, sin serlo.
Cuando lo vi, me hizo recordar al hijo de Agripina, que jugaba a la escondida con un ovillo de lana, agazapándose detrás del sillón para no ser visto, como si el mundo se limitase a la superficie en la que se desplazaba, esos siete cuadrados luminosos de parquet.
El maullido luctuoso fue transformándose de a poco en esa clase de simulada demanda de quien se siente seguro del juego que reinicia y dando por descontado que es grato el juego. Es que los jugadores nocturnales tan diferentes a los diurnos, tienen ese qué se yo, donde no queda claro quién es la presa, ni quién el cazador.
La diagonal del alfil negro queda perturbada por la ele del caballo blanco, y viceversa, y aunque pausados siguen el objetivo sereno de la partida, a veces resulta un final de tablas que, sin resultar una derrota, tampoco resulta una victoria. A veces.
Cuando lo vi, me hizo recordar a la hiedra, tan perpetua la consideraba durante mi niñez, tan ornamental y sin un para, trepando sobre la ventana abierta, jugando a ocultar el sol, a desterrar la brisa, a expulsar la lluvia, queriendo ser telón. Queriendo ser la tiara que cura la embriaguez.
El as de espadas por jerarquía es la más brava, y el de bastos de las bravas la segunda. En juego limpio, sólo uno sabe las tres cartas que el azar le ha dado. Y ninguno, las treinta y cuatro que se ocultan en el mazo. En juego limpio, no siempre son las cartas las que ganan, a veces, vence quien miente más, y otras, quien miente mejor.
Cuando lo vi, me hizo recordar al Cabo de Hornos, que constituyéndose por una masa de tierra aglutinada, juega y se expande hacia el interior del mar, intentando afectar el fluir de las aguas costeras y jugando por su naturaleza, a dificultar el arte de navegar.
Cuando ya no lo vi, lo pensé como una lejana imagen atenuada, entre colores pastel aquietándose, acaso por la distancia y el paso del tiempo, que quizás engrandecen, empequeñecen o equilibran. Y, me quedé cavilando, si no será que ese otro, cualquiera, en pasado, presente, o futuro, es nada más que quien nuestra propia mente con nuestras ineludibles limitaciones, sin querer o queriendo, ha ido construyendo. A veces con barro, otras con roca, a veces con cobre, otras con madera, a veces con zafiro, otras de acero. Diversos materiales con qué cimentar, pero siempre de una manera dúctil.
 
Fin

domingo, 11 de diciembre de 2011

UN ALEPH PROPIO...


Por consejo de un amigo, un día decidí ahondar en la literatura de Borges.  Y allí me encontré con el Aleph, un cuento que  mostraba a un Borges desconocido para mí hasta ese día. Un ser como cualquiera,  que reconoce su maligna felicidad ante la locura ajena, hasta su incomprensión y su envidia.   Pero rescatando al escritor, con sus humanos yerros, pensé en la sensación que produce mirar a través de un punto en un inédito lugar, y poder sin más ver todo, todo cuanto he querido ver en este mundo, seguramente vería a mis padres y sus consejos sabios; mis hermanos y nuestras charlas; mi hija, sus abrazos, sus  besos y ese “mamá” que cambio tanto en mi vida y en mi ser; mi amor y sus dolores; mis amigos y aquellas fiestas; aquellos ojos; aquella sonrisa; aquellos besos y aquellos abrazos;  mis luchas ante la muerte en más de una oportunidad; los paisajes que he guardado en mi alma; los amaneceres que quiero ver; los atardeceres  naranjas que he imaginado; la lluvia copiosa en otoño; el olor a tierra mojada en primavera; el caminar de la mano del amado; los poemas que él me escribió; aquellas cartas de amor; aquellas rosas, que secas aún guardo; el compartir una charla con esa persona,  sólo con esa;  una noche clara y estrellada en el campo, sin más compañía que esa mano tomada a la tuya; esa melodía que endulza tu alma porque te trae recuerdos de la infancia, del ayer, del hoy, y del mañana;  esa película que me hizo llorar de emoción, ese señor que me hizo soñar; esa amiga que me ha acompañado toda la vida; ese amigo que ha escuchando mis lamentos,  mate en mano; poder reconciliarme conmigo después de los treinta no ha estado mal. Vi tantas cosas  en ese Aleph, que seguramente alguna la pase por alto, para no desmerecer a las otras.

Todos deberíamos encontrar ese punto en donde el universo se junta, justo ahí, desde donde partimos para ver todo. Yo lo he encontrado y esta justo en el lugar en  que puedo hablar de lo que siento, de lo que veo, de cuanto me duele, me angustia, me hace feliz. No es un punto físico, sólo el oído de quien me escucha sin tiempo y sin temores. Con palabras de aliento siempre por responder.  Donde lo implacable se suaviza; y lo infame se hace verdad;  lo inmortal se desvanece, para solo mostrar nuestra humanidad finita, vulnerable, simple; donde el irreverente no triunfa; donde el poeta fundamenta su poesía cambiando las circunstancias de la vida; donde la sonrisa es la única excusa para poder seguir vivo; donde los envites de la vida te dan tregua; donde nadie debe demostrar ser un héroe; donde los niños y sus ruidos no perturben, y por el contrario, nos llene de infinita confianza en un futuro mejor; donde el anciano no sea el estorbo y si la voz sabia a seguir;  donde solo importe que pienses, y no qué pienses; donde los sueños no dejen de aflorar por doquier, llevándote a donde quieras ir o estar; recordándote tu esencia, tus virtudes, tus límites; tu amor; tu verdad...

Mi Aleph, es muy mío, tiene oídos y ¡cómo escucha!
Tiene ojos y solo su mirada refleja las miles de almas que podría amar.
Tiene una boca que aunque miles quisieran no me la podrían robar, está llena de verdades, de ironía inteligente, de sarcasmo, de madurez, de diplomacia, de la palabra justa y metódica, de las sonrisas más seductoras,  de los besos más dulces y voraces. Mi Aleph tiene alma, y es tan clara y pura como la verdad misma, con luchas internas por resolver, pero con el mérito de emprender siempre la lucha debida. Posee un corazón, tan fuerte como grande, tan duro como tierno, y tan sensible como frío. La combinación perfecta para darme la posibilidad de ver en su centro, todos mis sueños, mi vida. Aunque parezca lejano en el tiempo alguna vez mis sueños serán los suyos, y mitigaremos el dolor de lo lejano, de lo ajeno, de lo que no nos pertenece. De lo que esta  vida se ha empeñado en darnos y quitarnos. Valiéndonos del poder que nos da, el tener nuestro propio Aleph. Nuestro propio punto de conexión con el universo que hemos soñado.

Allí esta él, aquí  yo, y nuestro punto de encuentro jamás dejara de brillar en el horizonte que lo busquemos, en el recoveco que decidamos encontrarlo, en sótanos, en bares, en bibliotecas, en cines, en calles solitarias, en sonrisas semejantes, en lugares que son nuestros, en perfiles parecidos, en palabras que nos recuerdan al otro, en todo lo que podamos usar para no perder nuestro horizonte de amor. Para no perdernos, para no olvidar que existe ese ser capaz de mostrártelo todo, con solo una mirada, un gesto, una palabra, un silencio impenetrable en el tiempo.
Pugno por seguir este camino que he soñado, y por hacer digno cada instante de mi vida. Por el solo hecho de poseer mi lugar en el mundo, ese lugar que todos buscamos y que solo unos pocos encontramos, no importa la espera, ni la desazón, sólo el encuentro. Ése encuentro.


jueves, 1 de diciembre de 2011

Método para La Raquel, el cuento compartido


Para que pueda leerse entero mientras se va escribiendo (a pedido de Iris), lo voy a ir publicando en un solo post, copiando las distintas partes a medida que vayan apareciendo, y con permiso de ustedes, borrando los post individuales para evitar confusiones.

PD 1:
Adela e Iris, conserven sus escritos por si cometo algún error.

PD 2:
Quien desee incorporarse a la redacción del cuento, puede hacerlo en cualquier momento.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Alejandro Dumas, padre

Alejandro Dumas (Padre)
Nació el 24 de julio de 1802 en Villers-Cotterêts. Hijo del general francés Thomas Alexandre Davy de la Pailleterie, mejor conocido como Thomas Alexandre Dumas, y de Marie-Louise Elisabeth Labouret. Su padre era un hombre robusto, diestro en el uso de la espada y del que se cuentan numerosas proezas, todas ellas relacionadas con su capacidad y poder físico (1).
Apasionado cazador, el padre de Dumas murió cuando él aun no tenía cuatro años de edad. Dada la exigua pensión de que disponía su madre, Dumas recibió una escasa educación escolar. Con unos estudios deficientes empezó a trabajar como mensajero, vendedor de tabaco y como pasante de un notario. Dumas tenía un carácter indómito y soñador, dedicaba su tiempo a la caza y al cortejo de las muchachas de su edad (1).
En 1822 realizó su primer viaje a París, financiado con el producto de la caza. Quedó fascinado por la ciudad y el teatro. Por ello, unos meses después decidió volver con algunas cartas de recomendación para los antiguos amigos de su padre, afectos casi todos ellos a los Borbones (2).
En 1823 se instala en París y entra al servicio del Duque de Orléans como escribiente, gracias a su perfecta caligrafía y a la recomendación del General Foy. Continúa escribiendo y completando su formación de manera autodidacta. En 1825 se estrena su primer vaudeville, La caza y el amor y en 1826 publica su primera novela en prosa, Blanca de Beaulieu.
Alejandro Dumas en su juventud.
Con la representación, por la Comédie française en 1830, de Enrique III y su corte, consigue gran notoriedad y, en 1831, con Antony alcanza su primer éxito. Éxito que continuará a lo largo de su carrera literaria con el género de su predilección: el drama y la novela histórica. Se dice que fue el introductor del Romanticismo en el teatro francés, mostrando personajes orgullosos de sus propias pasiones
Repartía el tiempo entre el trabajo, el estudio y el amor, que en 1824 lo sorprendió con un hijo, Alejandro Dumas hijo, fruto de su romance con la costurera Marie-Catherine Lebay. El 5 de marzo de 1831 vino al mundo Marie-Alexandrine, fruto de su relación con la actriz Belle Krebsamer, quien lo obligó a reconocer a la recién nacida, así como a su primogénito.
En 1832 Dumas realizó su primer viaje al extranjero (Suiza). Siguieron Italia (1835), Bélgica y Alemania (1838). Así inició su producción de diarios de viajes. También en 1838 sufrió la pérdida de su madre, a quien siempre dedicó sus mayores cuidados. En 1840 se casa con la actriz Ida Ferrer. Aunque no duró mucho el matrimonio, continuó ligado a ella debido a asuntos legales y económicos
Es un autor prolífico (tragedias, dramas, melodramas, aventuras...) aunque, para atender a la creciente demanda del público, tuvo que recurrir a la ayuda, notoria, de "colaboradores" entre los que destacó Auguste Maquet (1839-1851) que intervino en varias de sus novelas, entre ellas Los tres mosqueteros y El Conde de Montecristo (1844). La discusión en torno a este tema ha concluido gracias la aparición de las papeletas en las que de manera autógrafa consta que fue él quien encontró las Memorias de D´Artagnan, obra de Gatien Courtilz de Sandras (editada por Emecé en 1961), base de su famosa novela. Fue Auguste Maquet quien investigó el trasfondo histórico y Alejandro Dumas quien le dio forma a la novela. Maquet publicaría poco después su propia versión, pero tanto ésta como la de Gatien son verdaderos esperpentos literarios, mientras la de Alejandro Dumas es muy ágil y divertida. Sus novelas históricas, llenas de vivacidad, gozaron del beneplácito del público, propiciadas por su publicación, por entregas, en los periódicos.
En 1846, cuando se encontraba en la cúspide de su carrera y su fama desbordaba las fronteras de su país natal, el ministro de Instrucción Pública de Francia, M. de Salvandy, invitó a Dumas a viajar a Argelia, a donde fue junto a su hijo y a un grupo de amigos. Recorrieron España y luego tomaron el barco La Veloce en el puerto de Cádiz, que los condujo a Argelia y Túnez. Las vivencias durante esos dos viajes se recogen en sus libros De París a Cádiz y La Veloce.
Amasó una considerable fortuna que dilapidó con prodigalidad en fiestas y cenas. Se hizo construir un castillo en Le Port-Marly denominado Monte-Cristo. Para ello llevó decoradores de Argelia y compró los muebles clásicos más caros. Mantenía a sus hijos, a las madres de ellos y a varias amantes, muchas de ellas actrices. Vivía con gran lujo y derroche; y aunque llegó a ganar sumas enormes de dinero, siempre estaba endeudado.
Castillo de Monte-Cristo.Tomó parte activa en la Revolución de 1848, con lo que se vio involucrado en problemas políticos. En ese mismo año rompió su relación con Maquet, el cual le denunció por haberse aprovechado de él. El juicio dictó que tenía que pagarle 145,000 francos en 10 años. Asediado por los acreedores, huyó a Bruselas en 1850, en donde terminó de escribir sus Memorias.
Regresó a París en 1853 y se embarcó en diversas empresas, cada cual más ruinosa. En 1847 había fundado el Théâtre Historique que, cuatro años más tarde, fue a la bancarrota. Fue también fundador del semanario Le Monte-Cristo (1857-1860) que también quebró.
En 1858 fue invitado por una acaudalada familia rusa a un viaje de placer, que lo llevó a San Petersburgo, Moscú, Astrakhan, Baku, Georgia y las costa del Mar Negro. Ese viaje de nueve meses fue de gran provecho para su trabajo literario. A su regreso publicó varios libros sobre ese tema, así como traducciones de importantes autores rusos de esa época.
En 1859 viajó a Italia. Ahí conoció al general Giuseppe Garibaldi, a quien se une en Sicilia y ayuda con la compra de armas en Marsella, que él mismo transportaría en su buque Emma. Luego se dirigió a Tierra Santa. Camino hacia allá recibe la noticia de que Garibaldi ha desembarcado en Nápoles, por lo que se traslada a Palermo, desde donde comienza a transmitir a La Presse sus escritos sobre la situación de la guerra. (Los Garibaldinos).
Después de la victoria, Garibaldi nombra a Dumas Jefe de Excavaciones y Museos de Nápoles, donde vivió hasta 1864. De ese período es su libro La San Felice y también por esos días nació su otra hija Micaela, de su relación sentimental con Emilia Cordier.
Alejandro Dumas.A pesar de la vejez y la enfermedad, los relatos de Dumas continuaban llenando los diarios de París. Así que hasta sus últimos días sus seguidores pudieron disfrutar de El caballero Hector de Sainte-Hermine, su última novela publicada por entregas en Le Moniteur Universal.
También desde 1869 trabajó en la recopilación de recetas de cocina de varios países que había visitado, para publicarlas en un gran volumen. Ese libro se terminó póstumamente (1873), bajo el título de Gran Diccionario de Cocina.
En 1870 Dumas se refugia en la casa de campo de su hijo en Puys, imposibilitado de regresar a la capital por la guerra con Prusia y su estado de salud. Muere de un ataque al corazón el 5 de diciembre, el mismo día en que los prusianos entraban en el pueblo.
Publicó aproximadamente 300 obras y numerosos artículos, convirtiéndose en uno de los autores más prolíficos y populares de Francia. Sus novelas van desde la aventura a la fantasía, pasando por la historia.
Obras atribuidas a Dumas
En muchas ocasiones, con fines de venta, se han atribuido a Dumas algunas obras que nunca fueron escritas por él. El caso más notorio es La mano del muerto, continuación de El conde de Montecristo. Esta obra no fue escrita por Dumas, sino por el escritor portugués Alfredo Hogan.
Aunque la lista de obras atribuidas a Dumas es larga, también se pueden mencionar La novela de Violeta, El hijo de Portos, Confesiones de la Marquesa, Los caballeros templarios, entre otras. Algunas publicadas bajo su nombre, son sólo traducciones, como Ivanhoe de Walter Scott. Otra, de fama imperecedera, es El hombre de la máscara de hierro, escrita por Emile Ladoucette, cuya versión Dumas se encuentra, a manera de ensayo, en su libro Crímenes célebres.


Fuente: Wikipedia

martes, 8 de noviembre de 2011

Yanni Voices Concert: Volver A Creer - Jose Jose (Live in Acapulco 2008 ...

VOLVER A CREER DE YANNI FEAS JOSE JOSE


'Volver a Creer (Yanni feat Jose Jose)' a tu celular
No hay antes ni despues,
noy relojes ni plazos solo hoy,
vivir asi sin titubear
cada instante un encanto especial,
las huellas del tiempo en la piel
tejiendo historias que nos hacen crecer.

El mundo es como es,
lo más hermoso es lo que nunca ves
no es lo que tienes es lo que das
lo más simple es lo que vale más.

El sol siempre saldrá,
y la luna va a seguir enamorandonos
reinventando pasiones con su luz.

Entrégate a sentir
hay que atreverse a intuir,
sin dudar sin cuestionar acepta vivir,
ven abre tu crazón, embarcate en otra
aventura de amor.

Mira muy dentro de ti,
rescata la esperanza en donde el porvenir
tu presencia de existir.

Entrégate a sentir
hay que atreverse a intuir,
sin dudar sin cuestionar, acepta vivir,
y nada podrá detener, la rueda de la vida
te hace volver.

Volver a nacer
Volver a crecer
Volver a creer.

domingo, 23 de octubre de 2011

SIN TIEMPO













 
Vigía de noches sin sueño
Figura de números
Espacio que alude
A un pasar sin dueño
Cautiva
De tu andar sereno
Oigo tu tic tac y espero
Bitácora cruel no descansa
Y despierta
Mi instinto asesino
Espera, creí que volabas
La ventana abierta
Me dejó sin tiempo.

martes, 18 de octubre de 2011

ENTELEQUIA AL HORNO



La receta puede variar levemente en las proporciones de sus ingredientes, según el país en donde se la prepare, pero la más difundida para este platillo es la siguiente:

INGREDIENTES PARA UNA MAZA DE 3 KG:

Oxígeno 65%
Hidrógeno 10%
Carbono 18%
Nitrógeno 3,2%
Calcio 1,5%
Fósforo 1,2%
Potasio 0,22%
Cloro 0,2%
Azufre 0,2%
Sodio 0,1%
Magnesio 0,05%.
Hierro, cobalto, cobre, flúor, yodo,  manganeso, molibdeno, selenio y cinc, entre todos, 0,33% en proporciones a gusto del cocinero.

PREPARECIÓN:
1- Poner el oxígeno, el hidrógeno, el carbono, el nitrógeno, el calcio, el fósforo, el potasio, el cloro, el azufre, el sodio, y el magnesio en un bol, evitando que se sume a la preparación algún elemento extraño, como polvo, pelusas, etc. Esto es muy importante.
2- Revolver con una cuchara de madera hasta que la mezcla tome un estado lechoso, y luego, sin dejar de revolver, agregar el hierro, el cobalto, el cobre, el flúor, el yodo, el hierro, el manganeso, el molibdeno, el selenio y el cinc.
3- Continuar revolviendo hasta que la mezcla tenga el aspecto del dulce de leche, y dejar descansar por espacio de 20 minutos a cielo abierto. Tras el descanso, la preparación se hará más firme y consistente, pasando a un estado semisólido.
4- Sacar el preparado del bol, colocarlo sobre una fuente plana, y cocinar luego a horno moderado por espacio de una hora y media.
5- Retirar del horno y dejar enfriar hasta los 36 grados.

RECOMENDACIÓN
Se tendrá presente al preparar la receta, que una vez puesta a cocinar, la masa tomará un gran volumen, por lo que es recomendable utilizar en la cocción, un horno de panadería, de pizzería, o bien un horno de barro de grandes dimensiones.

Si todo marcha bien, al retirar del horno podremos disfrutar de un espléndido ser humano(hombre o mujer, según la habilidad del cocinero) de alrededor de 70 kg, compuesto por 30 kg. de músculos, 7 kg. de huesos, 5 litros de sangre, 1 kg. de pulmones, y 27 kg. de diferentes órganos.
Entre algunas de sus múltiples particularidades diremos que tendrá unos 100.000 pelos en la cabeza; registrará alrededor de 4.000 olores y hasta 10.000; parpadeará 15 veces por minuto;  su corazón bombeará unos 8.000 litros diarios de sangre, y latirá 3.500 millones de veces durante la vida útil del sujeto; sus riñones filtraran toda su sangre cada 5 minutos; y al toser, el aire saldrá de su boca a 140 km/h.
Y toda esta maravilla, en apenas algo más de cincuenta billones de células.

ADVERTENCIA
Si tras haber puesto en la preparación todos sus componentes, de la receta no resultara un sujeto con vida y alguien se pregunta el porqué, se sugiere esperar a la noche y nuevamente a cielo abierto, observar la inexplicable infinitud de las estrellas. Quizás allí esté la respuesta...

***
¡Hasta el próximo cuento!

BAJÓN

jueves, 13 de octubre de 2011

ESO QUE HAY EN VOS


No lo supe enseguida. Me llevó tiempo darme cuenta. El tiempo del silencio, el de quedarme sola de vos. Fue necesario cegarme para ver, para verte y entender.
Torbellino de dar sin razones, sin palabras, sólo por dar. Esa era. Me vi.
Sin egolatría me mostraste el camino. Seguro de vos, con mensajes claros, posibles, sin prisa, con las pausas necesarias, usando la razón y los sentimientos.
Me perdí en remolinos oscuros y en vueltas confusas.
Creí que éramos iguales porque nuestros deseos confluían en un punto, sin embargo se bifurcaban en los logros, que eran tuyos.
¿Qué tenías y yo no? ¿Qué era lo que te convertía en mi hombre?
De pronto lo supe. Un extraño fulgor quemó mi cerebro. No te amaba. Sólo amaba eso que había en vos y que yo jamás tendría. Porque era tu esencia. Todo tu ser se impregnaba de ella. ¡Cuánto la deseaba!...
El dolor arrasó mi alma. Sufrí mucho, pero no podía continuar a tu lado. No te amaba.
Y te lo dije. Amo tu sensatez, no a vos.

sábado, 8 de octubre de 2011

FELIZ DÍA DE LA MADRE - ANTICIPADO





BESOS, ALICIA



      Les dejo a todos mis cariños. Gracias por su afecto y lo que he aprendido. 
Me despido del Blog.

Pregunta

Hola.
Sentado frente a mi PC, me pregunto y les pregunto a los que pudieran entrar al blog, si creen que vale la pena mantenerlo abierto. Pregunto esto porque según creo, lo peor que puede ocurrirle a alguien es no darse cuenta de cuál es la realidad, y no quiero que eso me suceda.
Según vienen ocurriendo las cosas, y no es una cuestión opinable sino una simple descripción de los hechos, la participación en este blog en nada se le parece a la que teníamos en el viejo y desmembrado foro del que venimos, y decae lenta y paulatinamente. ¿Cuáles son las razones?... no sé, y ni siquiera tengo una idea de ello.
En virtud de lo que señalo, “CONTAR” con Amigos quizás haya sido un intento último y vano de mantener de alguna manera aquel lugar en donde nos conocimos, y la buena relación que surgió de él entre nosotros. Un intento de los que no quieren perder algo que los hace sentir bien. Un intento y, sólo eso. Lo cierto es que poco a poco, como quien se va acostumbrando a una pérdida dolorosa, cada quien fue tomando su propio rumbo. Amigos que parecían entrañables aun de otras latitudes, han desaparecido sin despedirse ni responder algún mail enviado, y es este al menos para mí, un final no deseado.
En las actuales circunstancias, creo que no vale la pena mantener abierto el blog, y como sólo lo creo sin estar seguro de ello, se los pregunto.
Les mando un gran abrazo a todos.
Daniel

jueves, 6 de octubre de 2011

EL CHATO

El Chato, una persona como tantas, como pocas. Si no fuese por su traza, casi diríamos que podia ser invisible ante los ojos ajenos. Lo llamaban así, tal vez, por su escasa estatura o por su cara aplanada de nariz exigua.
Sus habilidades de ratero de poca monta le servían para ver la luz un día más en esa ciudad en descomposición, donde los arcángeles dormían. Era un marginado, un pobre tipo. La violencia, sin embargo, no era su estilo. El ambiente donde se había criado lo marcó como hacienda. Su meta fue siempre: subsistir. Había mucha competencia, y los sitios seguros adonde dormir eran pocos. Chato, acostumbrado a la intemperie del alma, no le gustaban los refugios. Aquella noche, se guareció al amparo de un portón, antes que la inclemencia que avanzaba a grandes trancos bajo la forma irregular de un paño denso, lo alcanzara. Otros desamparados como él, pero -violentos, feroces-, lo vieron tan frágil que corrieron a despojarlo hasta de la mínima miseria que le quedaba. Lo desnudaron y castigaron mientras dormía. Allí quedó sumergido en un pastoso y maloliente charco color morado. De sus cejas brotaron hilillos que corrían veloces atravesándole mejillas y labios. Sus pies encallecidos y sucios, doloridos por los golpes recibidos, se negaron siquiera a sostenerlo erguido como para encaminarse a buscar ayuda; se arrastró.
El hombre, finalmente quedó tirado sobre la vereda salpicada de baldosas que chillaban. Su aliento se escapó, ahora vaga por lugares ignotos. Se convirtió en explorador de las nubes, finalmente pudo desenvolver un hato de paz. Por primera vez, descansó tranquilo.

LAS PIEDRAS - Tomas Tranströmer -

Oigo caer las piedras que arrojamos,
transparentes como cristal a través de los años. En el valle
vuela la confusión de los actos
del instante, vociferantes, de copa
en copa de los árboles, se callan
en un aire más tenue que el presente, se deslizan
como golondrinas desde una cima
a otra de las montañas, hasta
alcanzar las mesetas ulteriores,
junto a las fronteras del ser. Allí caen
todas nuestras acciones
claras como el cristal
no hacia otro fondo
que el de nosotros mismos.

Tomas Tranströmer, de origen sueco.
Premio Nobel de Literatura 2011.                                                            

martes, 4 de octubre de 2011

Alfonso Vidal y Planas

Fue doctor en Metafísica por la Universidad de Indianápolis y catedrático de Literatura Española y Filosofía elemental en Tijuana (México). En el campo del periodismo humorístico fundó y dirigió El Loco y fue colaborador de ¡Oh, la la!. Inestable, violento y polemista, Vidal y Planas asesinó el 2 de marzo de 1923 a su socio Luis Antón del Olmet en el Saloncillo del Teatro Eslava, un periodista venal que igualmente escribía como bolchevique que adulaba a Alfonso XIII y director de El Parlamentario. Fue condenado a 12 años de los que cumplió tres. Durante la guerra hizo valer su carné de la CNT y sacó de las checas a muchas personas. Ángel Pestaña le llamó a dirigir El Sindicalista. Marchó tras la Guerra Civil al exilio. Escribió y publicó en Tijuana varios libros de poesía: Poemas del destierro, de yanquilandia y de la muerte (1963), Cirios en los rascacielos (1963) y Las hogueras del ocaso (1965). En estos libros logra conjugar el arte de un escritor experimentado con la doliente realidad de un hombre aislado, perceptivo, religioso y nostálgico. Su religiosidad es sin embargo la de un hombre liberal y se manifiesta fundamentalmente en su dimensión filosófica antes que en el campo de la fe. Murió en el exilio norteamericano en 1965.
La novela Santa Isabel de Ceres fue su gran éxito. Adaptada luego al teatro por el propio autor, se mantuvo en cartel más de tres meses consecutivos. Narra el amor de un pintor por una prostituta a la que intenta redimir. Posee contenido autobiográfico, ya que también Vidal y Planas sacó de una mancebía a la que sería su mujer, Elena Manzanares.


Extraido de Wikipedia