domingo, 24 de julio de 2011

EL EFRIT, LA REINA, Y EL AVE CANORA

Hubo en las islas de la India y de la China, un rey llamado Schahriar, que engañado por su esposa con un esclavo, acabó con la vida de ambos pérfidos. Descreído eternamente de la fidelidad de las mujeres, para evitar una nueva traición resolvió desposarse cada noche con una dama diferente, y hacerla degollar apenas despuntara el día.
El sultán encomendó entonces a uno de sus visires, conseguirle las sucesivas esposas, y éste, cumpliendo los deseos del monarca, recorrió una tierra después de otra tierra, llegó a un pueblo después de otro pueblo, y golpeó en una casa después de otra casa. Meses más tarde de la primera consorte degollada, enterados de lo que sucedía, los padres del reino comenzaron a huir con las hijas que les quedaban, hasta que una tarde, por más que buscó y buscó, el visir no pudo encontrar ninguna muchacha, y regresó a su casa aterrado pensando en la segura ira del rey. “¡Oh amado y abatido padre! -dijo entonces Schahrazada, hija del visir-, tengo un plan para salvar a las doncellas musulmanas de la crueldad del sultán, y para llevarlo a cabo, deberás casarme con él”. "¡Por Alah sobre ti! -respondió el visir– No seré yo quien apruebe la muerte de mi propia hija”.
A pesar de aquella negativa inicial, la pertinaz insistencia de la muchacha la llevó a desposarse con Schahriar, y la noche de bodas, ella, que había leído los libros, las leyendas de los reyes antiguos, y las historias de los pueblos pasados, y que muy elocuente como era daba gusto oírla, valiéndose de un ardid hizo que el sultán se prestara complacido a escuchar una historia contada de su boca, pero la astuta Schahrazada, contó y contó hasta que el rey agotado y complacido, echóse a dormir, y la historia quedó pues incompleta.
A la mañana siguiente, movido por la curiosidad, el rey permitió a su esposa vivir otro día para que el relato fuera terminado, así entonces, por la noche la reina concluyó la historia, pero inmediatamente comenzó otra que de nuevo dejó irresuelta. De esta manera, Schahrazada narró a su esposo relatos enmarañados y fascinantes durante mil y una noches, aplacando la barbarie del rey, y salvando a su pueblo de un interminable baño de sangre.
Hasta aquí, lo conocido por los hombres, pero hubo una historia que la reina jamás contó al sultán, una historia que conoces Tú, Alah, ¡oh Rey de reyes!, una historia perdida de las mil y una noches que yo sí escuché de los labios de la soberana, y juré y quise callar mientras ella viviese, pues Schahrazada temía que llegara a oídos del rey, y él tomara venganza en su contra. ¡Oh Alah! ¡Gloria a Ti, Señor Creador!, esta noche has mandado a buscar a Schahrazada para llevarla a tu reino, y yo puedo liberar esta historia que vivió encerrada en mi corazón, como el efrit descubierto por el pescador vivió encerrado en el enorme jarrón de cobre dorado, arrojado al mar y abandonado allí ¡por tantos años!, ¡oh mi Señor!, que pisaron el suelo bendito de tu reino, de los hombres de aquellos tiempos, los tataranietos de sus tataranietos, y once generaciones más.
¡Oh Alah! ¡Bendito en las alturas!, yo, Dahir, por tu gracia, hoy aquí en medio de la inmensidad de las arenas, le contaré a los vientos del desierto para que la lleven a cada rincón del reino, la perdida historia del efrit, la reina, y el ave canora.
Por Schahrazada he llegado a saber, que en un fantástico alcázar en La India, vivía una hermosísima reina colmada de honores y riquezas. Vestía ella con trajes de sedas y de oros; realzaban su belleza gemas preciosas traídas de tierras remotas; y cien jóvenes esclavas cuidaban de complacer sus antojos, y satisfacer sus necesidades. La sultana poseía innumerables objetos artísticos de oro, plata, y otros metales preciosos, labrados por orfebres sin igual, y una habitación colmada de cofres, unos hasta los bordes llenos de monedas y lingotes de plata, y otros colmados de dinares de oro. Era una gran merced del Generoso su existencia plena de lujos y comodidades, sin embargo, la reina no hallaba felicidad, pues casada en contra de sus sentimientos, su gran amor no era el sultán, sino un joven mercader al que extrañaba cada noche y cada día. Inmersa en sus pesares, estando una tarde en los jardines de palacio, se lamentó mucho y recitó estos versos: "¡Cesad, tormentos de mi alma, y apiadaos de mí! ¡Qué desconsuelo! ¡Sobre la tierra ninguna pena iguala al dolor del bien perdido! ¡Oh amado mío, la claridad de tu sonrisa radiante disiparía las sombras de mi corazón! ¡De palacio salgo a veces buscando la fortuna de cruzarte en el camino, tan sólo para verte, pero la impiadosa fortuna me es esquiva!"
Repentinamente, un efrit que la escuchó lamentarse apareció ante ella, y cautivado por su belleza prometió ayudarla, tras lo cual desapareció por un instante para regresar con una extraña ave canora, de plumaje brillante y multicolor. “Nunca te separes de ella -dijo el efrit- pues cuando te sientas sola, aliviará los dolores de tu espíritu y las carencias de tu cuerpo”.
Esa misma tarde, Annuar el orfebre se presentó con la reina acudiendo a su llamado, besó la tierra entre sus manos, y luego de colmarla de bendiciones dio oídos al pedido de su soberana. “Escucho y obedezco”, respondió, y al día siguiente regresó con una magnífica jaula de oro para el ave.
Decíase entre los cortesanos, que el canto grato y melodioso de aquel pájaro maravilló al sultán, tanto, que permitió su permanencia en los aposentos de la reina. Decíase también, que el animal retribuyó ese gesto silenciándose cuando el rey se ausentaba de palacio.
A partir de la compañía del ave, y tal como había anunciado el efrit, la reina recuperó su alegría pues los dolores de su espíritu y las carencias de su cuerpo fueron aliviados, y tanto ella cuanto el monarca vivieron infinitamente felices.
Hasta aquí, lo conocido por los hombres, más nunca supo nadie que en ausencia del sultán, se rompía el hechizo secreto que pesaba sobre el ave, y esta volvía a su primitiva forma humana, convertido en quien era en realidad, es decir, en Dahir, aquel mercader amor primero y último de la dulce y bellísima Schahrazada, pues es de ella de quien estoy hablando.
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Dicho esto, el hombre que contaba a los vientos del desierto la historia perdida de las mil y una noches, recuperó su forma de ave canora, y perdióse para siempre en los cielos de La India, rogándole a Alah que lo dejara volar hasta donde sea que estuviese Schahrazada. Y si esta historia les ha parecido interesante, no se compara con la del camello y el grano de arena, pero a esa quizás alguien la cuente mañana, cuando despunte el alba…

viernes, 22 de julio de 2011

Las tribulaciones de Celestina (c /Adela)

Ante ¡tanta inmoralidad!, Celestina, estaba furiosa. Salió de la pieza, así nomás como estaba, con los ruleros adornándole la cabeza. Durante su corta caminata hacia el zaguán, entre puteadas e improperios varios, se dirigió hacia a la puerta cancel. Hasta allí, había llegado a enfrentarla. Para cachetearla iba; sí, por el comportamiento de esa; que si cabe, además estaba en contra de los principios que se respetaban entre las personas que allí se encontraban.  
Por lo bajo maldijo a Emilia, y desde lo más profundo de su  corazón pensó que mediante su buena fe, y en pro de lograr mantener a la familia unida, la había aceptado; so palabra que cumpliera con lo pactado. Según a ella le pareció, su compañera de oficio, sin tener código alguno, la había traicionado. ¡Sobre su cadáver le iba a sacar, justo al mejor cliente!, ¡al más bonito!  Al llegar al zaguán y tras dar un par de pasos más, se asomó al portón y salió a la calle. Vía un fenomenal  golpe, le dobló la cara a la ya maltrecha Emilia, cuyo cliente, se había ido sin pagar.
Una vez aclarado que el tipo en cuestión  -el golpeador-, era otro y no el intocable amor de Celestina, las chicas se amigaron.

Unos minutos antes…
Tina, como le decían, consumida por los celos había ido a buscar a Emilia, sin terminar de vestirse.
Le faltaba  ponerse su atuendo, que para esa ocasión sería el de colegiala, y peinarse acorde al  rol.
Mucho no le importó, gajes del oficio; sólo le incomodó el intenso frío y el viento helado que se sacudió sobre su madura desnudez.

Nota: La imagen, es una reproducción de  Salvador Dalí:  Composición satírica.

jueves, 21 de julio de 2011

LA VUELTA - C/Adela



No cabe duda que hay una confabulación en mi contra. Ante la comprobación tácita de que entre Ellas y Ellos se unieron para perjudicarme, trataré por todos los medios de mantener la calma que no me caracteriza, y así mediante la razón afrontar el difícil momento. Sé que esta es la vía correcta.

Comenzaré haciendo gala del más bajo perfil durante el tiempo que sea necesario, teniendo en cuenta el esfuerzo que ello demandará a mi persona, pero que dejará según lo previsto y en breve, los frutos deseados.

Hoy ya me encuentro sin la angustia que golpeara sobre mí ser, desde el comienzo de esta especie de conjuro satánico hasta que la consciencia me condujo por el camino correcto. Hacia allá voy en pro de la salvación de mente y espíritu, aún sabiendo que ambos permanecían fieles y a la espera, so pena de caer caso contrario en el más profundo abismo.

Ya bajan del monte Helicón las hijas de Zeus, percibo su presencia aquí a mi lado. Son Ellas musas traidoras las que hoy me visitan. No te quejes, volvimos. Tus dedos corriendo sobre el teclado cumplen nuestras órdenes, qué creías, ahora tras la ausencia cabe la reconciliación con nosotras, eso si usando las Letras como mediadoras. Es verdad nosotras necesitamos de Ellas caso contrario saltaríamos entre los espacios sin sentido, seríamos unas pobres Letras desorientadas. Los trajimos a Ellos con nosotras, los Personajes esperan.

Que esperen. Pronto los vestiré de alegría.

RUTINAS INSALUBRES




Utilizando todas las preposiciones
 
Las preposiciones aparecen en el cuento en el siguiente orden:
A, de, con, sobre, vía, entre, durante, hasta, según, por, para, mediante, pro, hacia, so, en, desde, sin, tras, contra, bajo, ante, cabe


Le dije a  Pepín  que se deje  de joder de hacer tanto quilombo cada vez que va a la cancha.
El otro día, llegó con la gorra esa que se pone sobre esa cabezota vacía de ideas todos los domingos, toda salpicada de birra y la camiseta era una mugre. Se ve que estuvo comiendo salchichas  en la combinación que hace vía Temperley, porque estaba toda chorreada de mostaza y  daba asco.
Cuando llegó, se tiró con las patas arriba de la cama entre los almohadones  nuevos, ni se sacó las zapatillas,  y claro, el olor era imbancable. Así quedaron las sábanas...
La verdad no lo aguanto más, o cambia o me voy a la mierda. Además, no me dio ni cinco de bola, ni cuando llegó ni durante la noche,  tirado así nomás arriba de la cama, prendió la tele y se desconectó del mundo  el  muy hijo de puta. Estoy harta.  Siempre que llega, agarra la birra, se chupa dos o tres botellas, los puchos, el diario y ni hola me dice. No sé qué carajo se piensa. Y yo, fregando todo el día como una pelotuda, planchando las camisas para toda la semana, lustrándole los zapatos, acomodándoles las medias, y no sólo las camisas,  hasta los calzoncillos  tengo que doblar como quiere él. Según pasan los meses  todo anda de mal en peor, y sí,  creo que se hace el langa de lunes a viernes. Boluuuudo. Me imagino que debe andar intentando tener una mina. Éste, seguro que anda  atrás como un perrito alzado, como un perrito faldero,  de alguna de las brujas esas, que tiene como secretarias… zorras, estúpidas, se hacen las finas porque escriben en la computadora y seguro que no sirven ni para hervir una papa.  Un  caído del catre Pepín, que seguro que ni se da cuenta de que las minas de las oficinas son  unas turras que se quieren levantar a los jefes por la guita nomás, o para que les aumenten el sueldo mediante algunos favorcitos sabanescos pro bolsillo.   
Me acuerdo de lo que le pasó a Teresa, tanto fregar, tanto laburar en la casa para que todo estuviera piolim para cuando llegaba Roque y un día el forro ni volvió y ni siquiera le avisó un carajo. Al final ella se enteró hacia el final de aquel invierno horrible,  por Kiki que le informó so pretexto de ayudarla a aterrizar, de  que Roque  estaba viviendo con la rubia teñida esa del tercero que tiene los tres pibitos esos que no dejan en paz a nadie, unos malcriados los pendejos. Y sí, desde entonces la pobre  se quedó en pampa y la vía, sin un mango. Si la boluda me hubiera hecho caso, no hubiera largado la peluquería. Pero no, ella lo quería atender a su Roque. Ahí lo tiene ahora. A mí eso no me va a pasar. Donde llegue a tener la precisa de que éste se anda haciendo el gavilán con alguna minita, lo pongo de patitas en la calle, que tanto joder.  A dónde va a ir. Si con lo que gana en la oficina no alcanza para nada, y eso que es jefe, yo le tengo que pedir guita a mi vieja casi todos los meses. Nunca le puedo devolver ni un sope. Si no fuera por la vieja…
Si por lo menos me dejara laburar, alguna changa podría hacer. Aunque sea en el hospital como cuando lo conocí. Yo lo estaba cuidando al viejo de él. ¡Y cómo me gustó cuando lo vi! Quién se iba a imaginar… pensar que hasta rosas me traía los lunes cuando me pasaba a buscar. Flor de zorro resultó.  Y ahora debe estar por llegar, así que se terminó la paz,   voy a prepararle el morfi. Encima si no está todo listo para cuando llega, pone una cara de culo afligido… que con nada se puede comparar, y después nada le viene bien, le empieza a buscar la quinta pata al gato. Ahora le voy a decir otra vez, que en vez de ir a la cancha el domingo, que vayamos al cine, y si no hay plata que vayamos a una plaza, a algún lado, qué se yo, y tras cartón ,  si me dice que va a ir a la cancha igual, le voy a decir que yo también quiero ir, ya sé que conmigo no va a querer ir porque conmigo ni a la esquina,  y si me dice que yo no puedo ir porque va con Peli y con Chocho, le voy a decir que entonces Peli y Chocho, le hagan de sirvienta, qué tanto joder.  No sé lo que va a pasar. Peli y Chocho, las largaron a las jermu, y ahora los dos andan con unas pendejas que viven ahí a la vuelta de lo de Raquel, en la casita esa que tiene los enanos en el jardín contra la Santa Rita, bajo el techo de chapa que les  arregló Pichi. Lo peor es  que Peli tenía dos bepi con Isabel. Chocho tres. Pobre Margarita, ante semejantes circunstancias, quedó media lela. La tuvieron que internar, aunque ahora ya anda mejor, pero está medio dopada. La quieren hacer pasar por loca. Psssss... Lo más lindo que estos se lavaron las manos como Pilatos... Si te he visto ni me acuerdo, y no es que me quiera hacer la erudita,  pero como decía Jenny, cabe la guachada de los tipos, el boludismo hembril.  Me gustó lo de hembril, da para todo.  Al final tenía razón mi vieja cuando me decía que lo que tengo en casa, no vale un céntimo partido en dos,  igual una vez que una se casó ya fue,  una tarda en darse cuenta,  hasta que se cae la ficha,  esa ficha jodida que  al revés o al derecho, muestra clarita como el agua,  cómo es exactamente la vida. Así nomás.


Fin

RARAS PREPOSICIONES. ANTE Y DURANTE (consigna Adela)

Nestastoria hay do tipo principale, “Ante” Baigorria, alia El “Con-de”, y Vito “Durante”... uno, un músico reo y fracasao que tocaba el “contra-bajo” en su zapie causando “so-por” n´el conventiyo, y el otro, un guapo e´ mal genio y daga urgente, que repartía el día, medio día n´el boliche y mezzo yorno en la catrera.
Un día, “Ante” recibió en su zapie del yotivenco, un “sobre” que “a-tras” decía: “en-vía” el guapo “Durante”. Y atroden rezaba: si no “para” el “contra-bajo” “hasta” “ante” e´ la siesta, “so” boleta.
Risulta que cuando Vito volvía ´e tomarse unos vinos ´nel cheboli, siempre quería apoliyá un rato y sacase la mona, pero el sonido de aquel estrumento no le dejaba pegá un ojo.
El reo del “contra-bajo” no arrugó, y esperó a que yegara la hora ‘e la siesta endemientra tocaba el estrumento; por fin, cuando mirando el relós se avivó de que ya era laura, decidió encarar “Durante” y se mandó p´al bulín que alquilaba el guapo, ubicao justito al lao del yotivenco. Llegó engranao y golpeó la tapuer mordiendo bronca.
-“Entre” -dijo “Durante
-“Mediante” di escribí -mandó el músico nomás lo vio.
-¿Qué mida qué cosa? –preguntó Ante poniendo lo brazo en jarra.         
-La consicuencia -aclaró el reo, y dispué se jataba diciendo-. Leia tu nota y me “hacia” gracia, me “hacia”. ¿Vo me va ser boleta? ¡Ja!... ¿No me hagá reí, Vito? No me “cabe” en la testa, no me “cabe”. Me rei tanto que en mi zapie me se volaron la chapa ‘e “sin” del techo, me se volaron.
-Sí. Te via ser boleta “según” y como te lo escribí al papel -retrucó “Durante” abajándose somediatamente ´e la catrera.
Y ahi nomá sacaron lo facone amagando trensarse en duelo crioyo, pero ‘nese justiniano momento... ¡Zas!... Cayó La Clotilde al bulín -o la Clota, como la yamaban las chusma ´el rioba porqués grandota y hombruna- y mostrándole al “Durante” un yogú gusto chocolate, le gritó...
-¡PEDAZO DE ARAGÁN! ¡NO VE QUE NO SIRVÍ PA´ NADA! Te pedí de bainiya descremao, y no e´ el caso que me “desde” lo que vo quierás. Dame lo que te pido. Justo cuando me subía al bondi me avivé. Si no, ¡¿qué morfaba yo al laburo, eh?!, ¿no sabé que estoy al régimen pa´ delgazá? ¡NO PUEDO MORFÁ CHOCOLATE”! ¡PELANDRÚN!
Y en cuantito le dijo pelandrún, le rivolió con el yogú de chocolate por la zabeca, con tanta puntería que se lo encajó al diome ´e la pelada.
-¡Y usté que me está haciendo a mi casa! -le dijo la Clota a “Ante” demientra manotiaba el palo de amasá lo fidego, y gritaba- ¡ME TIENEN REPODRIDA USTEDE DO! A vo “Durante” no te quiero ve má a este bulín, y usté el del “contra-bajo”, raje de aquí o le parto el palo por el mate.
-Yo no quise incomodarla, doña -se disculpó “Ante”.
-Lo hubiera pensao “Ante”, “Ante”. “¡ANTE!” -gritó la nami.
Y endemientra la Clota le revoliaba al dúo la do chacleta que salida ´e sus pieses parecián do misile corsocetes disparao contra un barco inglé, Vito “Durante” y “Ante” Baigorria soltaron los facones a la mier(piiip)da y salieron de raje pa’ la yeca, perdiéndose en medio ´e lo coletivo, lo tasi, y lo camione y lo auto.
Asigún cuentan la chusma ´el rioba, porque minga ´e volvé al bulín “Durante”, y al yotivenco “Ante”, hoy andan por ay, y se hicieron amigo en la mala. Cuando pica el hambre y hay que enyená el bagre, hay que enyenarlo, ¿vieron?
Dispué de todo en una de esa ahora están mejó que “ante”... Dice la panadera que “Durante” jotraba todo lo día, y que “Ante” al fin de cuenta se sacó el gusto de tocá y que lo oiga el gran público.
¡Sí!, toca el "contra-bajo" en Retiro, ¡a lastación del tren! Toca endemientra “Durante” pasa la gorra...
¡Ja! ¡Quién te ha visto y quién te ve!... Cada ve quedan meno guapo a esta Buenos Aire querida...
¡Uy!... Me rajo, ahi viene la Clota enojada rivoleando el palo de amasá fidegos. Yo soy el diarero ¿saben?, y igual que “Durante” con el yogú, ayé me cofundí y en lugá del Clarín ¡le dejé La Nacíon! ¡Arrivederchiiiii!... ¡No, Clotilde!... ¡No! ¡Nooooo!...
***
¡Hasta el próximo cuento!

CONSIGNA

Buenos días a todos,

Les propongo  para  la escritura de algún cuento, poesía o  cualquier texto literario  como eventuales disparadores de ideas, las siguientes: 
1.   “La quería”
2.   “Por eso brindamos”
3.   “El resultado”
4.    Un texto que incluya todas  las siguientes preposiciones y  en cualquier orden:
A, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, durante, en, entre, hacia, hasta, mediante, para, por, pro, según, sin, so,  sobre, tras, vía.
Espero alguna les guste
Cariños,
Adela

miércoles, 20 de julio de 2011




¡FELIZ DÍA PARA TODOS!

LOS QUIERO.

UN BESO FUERTE.


¡FELIZ DÍA DEL AMIGO!





¡Felicidades a  todos mis amigos de las letras!

Para ustedes, una de las letras que más me gusta,  junto a una de las voces, que más me gusta también.

A MIS AMIGOS
Alberto Cortez

A mis amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida paso a paso.
A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme las espinas más agudas
los arrebatos del humor
le negligencia, las vanidades
los temores y las dudas.
Un barco frágil de papel
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
porque ese barco de papel
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel
un corazón, un corazón, mi corazón.
A mis amigos les adeudo algún enfado
que perturbaba alguna vez nuestra armonía
sabemos todos que no puede ser pecado
el discutir alguna vez por una amiga.
A mis amigos legaré cuando me muera
mi devoción en un acorde de guitarra
y entre los versos olvidados de un poema
Mi pobre alma incorregible de cigarra.
Un barco frágil de papel
parece a veces la amistad
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad
porque ese barco de papel
tiene aferrado a su timón
por capitán y timonel
un corazón, un corazón, mi corazón.
Amigo mío si esta copla como el viento
a donde quieras escucharla te reclama
serás plural porque no exhibe el sentimiento
cuando se llevan los amigos en el alma.



http://www.youtube.com/watch?v=fy3N8AKhY5Y


¡Felicidades!

En este día gris, pero con el corazón rebosante de alegría porque sé que ustedes están allí;  a tod@s les dejo la fragancia de esta flor.

Con todo mi cariño de siempre,
Alicia.

P.D: Unir, siempre es más difícil que lo contrario. ¡Avanti!

¡FELIZ DÍA DEL AMIGO!

Es este un buen día para recordar y saludar a todos los amigos a los que no ha unido la literatura.

Felicidades y que pasen una hermosa jornada.

Daniel

martes, 19 de julio de 2011

A ORILLAS DEL FIN DEL MUNDO

- ¿No sé por qué escucho tanto decir que el mundo es redondo? En ocasiones, cuando por razones de trabajo me mandan fuera de él, puedo verlo con claridad. Definitivamente, el mundo no es redondo. Observándolo me doy cuenta de que no será nada extraordinario, pero contiene montones de cosas. De las buenas… compañerismo, alegrías, amor, heroísmo, trabajo, emoción; y de las otras… violencia, injusticias, egoísmo, desprecios y otros males. ¡Ya ven!... Redondo sería si al Creador le hubiese salido perfecto, pero está colmado de imperfecciones, de modo que: ¡nada de redondo!
Aunque pensándolo mejor, dicen que La Tierra es un mundo redondo, y sin embargo, mucho más imperfecto que el mío. Según cuentan, sus habitantes son verdaderamente primitivos, tanto, que hasta desconocen la existencia de otros seres, extraterrestres dirían ellos, a quienes yo puedo ver claramente. Están en todo el universo, y son millones y millones y millones. Seres de diferentes lenguas, razas, credos, culturas, inteligencias, colores y tamaños, que nos observan con interés.
¡Bueno!... Esta charla está muy buena pero tendrán que disculparme. Por unos minutos voy a suspenderla pues aunque siguiese hablando, ustedes no podrían escucharme. Ocurre que estoy viajando para volver a trasponer el fin del mundo. Este es un viaje corto, pero voy a salir por un lugar muy especial, tanto, que sólo hay otro igual en sus antípodas. Están a orillas del fin del mundo. Cuando salgo por cualquiera de ellos, una parte de los seres del espacio exterior grita desaforadamente. ¡Allá voy!... yo, la única redonda en mi mundo rectangular y verde. Tapensé los oídos, los que van a gritar son de un país sudamericano y meten mucha bulla. ¡Cuidado!... ¡Ya salgoooooooollll....¡goooooooool!... ¡goooooooooooooooooooooool!
~~~~~ 
¡Hasta elpróximo cuento!

Subtítulo: Copa América, ja, ja. ja.

Propuesta

Les sugiero crear en el blog un pueblo imaginario, y escribir sobre él.
Pongámosle un nombre (se esperan sugerencias, y propongo Aldea Clara) y contemos sus historias, personajes, lugares etc., en lo que sería una consigna abierta por tiempo indeterminado.

También siguiendo una vieja costumbre, los invito a proponer una consigna cada 15 días, a partir del día 28 de este mes. Quien disfrute con esa práctica, responda con un comentario a este post. Si hay aceptación, haré el cronograma con los "consignistas", y comenzará la ronda.
Cualquiera que lo desee podrá sugerir una consigna, aunque aún no haya escrito ningún cuento o poesía, y por supuesto, también se pordrán escribir cuentos fuera de la consigna.
Gracias

Hasta el momento, intervienen Adela, Iris y Daniel

TRES MINICUENTOS AL PRECIO DE UNO

EL TINTERO DE LOZA Y
LA PLUMA CUCHARITA
            
- Junto a mi PC, guardo un tintero de loza y una lapicera de pluma cucharita, para recordarle al señor Tiempo que no le será fácil mandarme a la papelera de reciclaje. Por enumerar algunas cosas, digo que él me paseó por los discos de pasta, los long plays, los magazines, los casetes, y los CD. Por las viejas máquinas fotográficas, las filmadoras súper 8, las de 35 mm., y el video tape. Por la radio a lámparas, la de transistores, la portátil, los auriculares, los televisores con sintonizador, el control remoto, la video grabadora, la pantalla plana y el home theater. Por el teléfono a disco, los digitales, los inalámbricos, y los celulares que sacan fotos. Por los carros a caballos, el tranvía, los autos a nafta, los de caja automática, los de GNC, los eléctricos, y las air bags. Y desde el tintero y la pluma cucharita, por la estilográfica, la birome, la máquina de escribir, la computadora y, el broche final: Internet. “Game over”, pensé, ¡pero no!, aprendí algo más. ¡Je!.. ¡Internet!.. ¡Veremos qué sigue ahora!, señor Tiempo.         

BUENOS SENTIMIENTOS
               

            Cinco de la mañana. Lucrecia ya no tenía lágrimas. Respiró profundamente; encendió la caja mágica; e instantes después tecleaba un último mensaje, mientras la luz blanquecina del monitor iluminaba su rostro.
            “Javier – escribía – No pude conciliar el sueño pensando en nosotros. Tenemos pasión y amor, pero hay otras cosas que necesita una pareja. A estas alturas luego de tantas discusiones, es imposible que nos entendamos. Después de lo de ayer, no tenemos oportunidad. Lo siento mucho. Adiós para siempre.”
            Apagó la máquina; dejó su vaso de güisqui; se desplomó sobre el sillón floreado; y Morfeo vino por ella.
            Internet ahora guardaba el mensaje salido de su PC. Decía: “Javier, no pude conciliar el sueño pensando en nosotros. Tenemos pasión y amor, sólo nos faltan algunas cosas para entendernos. A pesar de la discusión de ayer tenemos otra oportunidad. Te amo mucho. Te amaré siempre”.
            Seis de la mañana. Lucrecia aún dormía mientras su PC la observaba con ternura, luego de haber interferido también en su mente. La muchacha era afortunada, por aquellos años, no todas las máquinas tenían buenos sentimientos.

PAPEL TAPIZ

            Una ruta solitaria descendiendo suavemente hacia el inmenso lago azul. Montañas de laderas verdes y nieves eternas. Coníferas pretendiendo alcanzar un cielo habitado por el espíritu del increíble escultor de nubes que da vida a sus efímeras obras: un felino rampante, un ángel de paz...
            Todo estaba en el papel tapiz de su PC, bajado de Internet, como aquella cabaña que apenas se distinguía a orillas del Nahuel Huapí.
 - Allí pasaré el final de mis días - se prometía el solitario novelista - escribiendo junto al crepitar de los leños y mi copa de coñac.
            Tanto lo deseó, que una tarde, al tocar el cristal del monitor, su mano no encontró resistencia, y detrás de ella fue su cuerpo, reduciéndose a medida que transponía aquel portal mágico. Así lo quiso.
            Nadie sabe qué fue de él, sin imaginar que ahora, escribe en su cabaña junto al crepitar de unos leños, su copa de coñac, y cierta morena curvilínea, de ojos negros tan profundos como las aguas del lago.
            Verdad es que a lo lejos, divisa un gigantesco cristal que... jamás querrá cruzar.                      

domingo, 17 de julio de 2011

Un "cacho" de realidad.

Siempre un “cacho” de realidad viene bien. Ayuda. Sobre todo a bajar el grado de sobre valoración que al menos futbolísticamente tenemos los de la margen oeste del Río de la Plata.
El mejor jugador del mundo (hace 16 partidos por los puntos que no convierte un gol)...
Los mejores jugadores del mundo (eliminados supuestamente de una manera temprana de la Copa América, jugando de local y 2/3 del partido con un hombre más)...
Y declaraciones, justificaciones, y explicaciones, más declaraciones, justificaciones y explicaciones, pero ¿a los triunfos deportivos?, a esos los esperamos desde hace 18 años.
Y esto no es una crítica para el supuesto mejor del mundo, ni para los supuestos mejores del mundo, que en definitiva hacen lo mejor que pueden hacer, es para “nosotros”, todos los de la margen oeste del Río de la Plata, porque siempre un “cacho” de realidad viene bien. Ayuda...
Daniel

MENAN



Minka   se sienta  en el sillón giratorio  y cierra la puerta extendiendo su brazo, y la cierra despacio pero firme como lo hace siempre  cuando no quiere que nadie la moleste. No enciende la computadora  y por el interno le dice a su secretaria que no le pase llamados.
Minka mira y vuelve a mirar mil veces las fotos y  esos dibujos que encontró en la pared del consultorio de Lupil.
Son las ocho de la noche y  cuando estima que todos ya se fueron, llama a uno de los internos para  constatar si alguien responde.  Como ya todos se han ido, se levanta del sillón y antes de salir de la oficina, va al baño con la cartera  y saca el maquillaje con el que, con cuidado de artesano,  trata de volver a cubrir lo que ve como inocultable.
El taxi surca  la avenida San Martín y el hombre la mira sonriente por el espejo retrovisor como para escuchar algún comentario que no saldrá de la boca de Minka. Mue, repite su mente en mapuche, mue.  Sabe que los chicos  ya no volverán a ver a su chachai,  y en las vacaciones  irán  esta vez, y para siempre, sólo con ella.  Y nadie tiene por qué saber nada, si durante años nadie supo nada de nada, ni quiso saber,  es porque nada les importó.  Promauca, hay en todos lados.  Ahora duda  si aquello del Lacar, cuando  fueron con los chicos a pasear en la canoa,  había sido obra de Ayayema, si los anillos y collares que no estaban en la cómoda sería debido a  Sechus que  andaba haciendo travesuras, porque  no volvieron a aparecer.  Maldita villche que siempre desconoce la mapu en la que se crió y daña  a su ayun.
El taxi  gira  en Mitre y a las dos cuadras Minka se baja aunque le falten cuatro para llegar a  su casa; prefiere  reordenar sus pensamientos mientras le camina la  tristeza desde el vientre hondo hasta los riñones.  Sabe que no vomitará y que los chicos por las vacaciones, están desde algunos días en lo de Kela y no volverán hasta la llegada de su  chachai.  Sabe que todos saben que ella está sola y que Lupil llegará el próximo martes,  del sur. 
Entra,  antes de decidirse a llegar a su casa,  en el único almacén que ha sobrevivido en el barrio  a tanto supermercado  caro que la rodea. Mira a don Justo que le sonríe como siempre y  le pregunta si ya  recibió ese desodorante de ambiente con olor marino que le había prometido  la semana anterior.  Lleva espirales, el desodorante,  fósforos y agua mineral, un poco de dulce de batata, queso fresco y un pan lactal.   Cruza la calle y  son sólo unos pasos hasta que busca la llave.
El living tan ordenado le recuerda por un instante,  al día  que decidieron mudarse cuando la arquitecta les había dado  la sorpresa anticipada que  hasta las cortinas estaban colocadas. Y los muebles. Y los placares ordenados.  Y los cuadros.  
Abre el ventanal y sólo estira el brazo para encender  la luz del patio.
La cocina, más limpia que un quirófano necesita un poco de olor a hogar. Coloca en una cacerola  agua, dos dientes de ajo, un poco de laurel y unas hojas de perejil.  El café también ha de regresar el perfume de horas lejanas, con  tostadas.
El dormitorio de los chicos preserva los colores  tiernos de  cuando tanto se los extraña, por unos poquísimos días de ausencia por  vacaciones merecidas y necesarias.  Minka se acerca a la cama de Nahuel y  acuesta al oso que  sigue durmiendo con  él a pesar de sus once, y a la muñeca de Ayelén la sienta en la sillita, como ella la había dejado.
Junta las pantuflas del baño de los chicos y coloca cada par, debajo de sus camas.
Su dormitorio enorme, con sábanas, almohadas, y cubrecama de estreno,  huele a nuevo, merecido y necesario.
 En la bañadera todo ha acontecido como debía.  Abre el ventanal,  se coloca los guantes y en una bolsa de  residuos de consorcio, comienza a guardar parte de  todos los deshechos,  se da cuenta que  la valija que ha traído Lupil es  mediana y  que no es suficiente. Va a buscar otra bolsa  para completar lo que había empezado y lo que queda lo ubica  en  el bolso grande del club de  tenis de Lupil.
Deja la valija y el bolso  en el pasillo y vuelve al baño principal a limpiar  la bañadera con el barbijo puesto. Sabe que el detergente y la lavandina  reaccionan  de un modo casi tóxico, pareciera que la higiene en extremo por alguna razón, a veces, también contamina.
Llama a Kela que como siempre está de excelente humor y le pasa con los chicos que con ella han ido al cine y van a acostarse temprano, para ir al día siguiente al zoológico,  rezongan que el chachai no los ha llamado  todavía, y Minka los calma,  guarda silencio pero sí  les confirma que  el oso duerme y que la muñeca está jugando en la sillita, antes de despedirse entre mimos verbales que  los tres  disfrutan.
Apaga la  cocina  impregnada ya de aromas a  sopa,  y va  a buscar el coche a una cuadra.  Vuelve por el equipaje que ha dejado en el pasillo y una vez cargado, se sienta  al volante, arranca   y el vientre parece querer estallar. Cuarenta y dos kilómetros, mai,  el río  está crecido y hay buenos vientos, mai.  Estaciona  el auto  junto al muelle de pescadores   y espera  tres horas hasta que queda desierto. Tan desierto como necesario y merecido después de tanto pisoteo agobiante continuado y a toda hora sin dar respiro.
El dormitorio de Minka huele sólo a  fragancias marinas, esa noche es la primera, que estando sola como el Paimún demora para dormirse, hasta que el sueño la vence y el despertador suena. Mai.

Fin
  


Mue No
Chachai: Voz usada por los chicos para  llamar a su padre.
Promauca: Gente salvaje
Ayayema: Deidad que representa los vientos del Noroeste que tumban las canoas.
Sechus: Espíritus traviesos que se divierten cambiando de lugar los objetos de una casa.
Villche: Humanidad
Mapu: Tierra
Ayun: Amor, amante.
Mai: Sí

Menan: Liberarse